Archivo de la categoría: Padre Pío

La agonía en el huerto

El Divino Redentor, cuando llegó al término de su vida terrenal, después de habernos dejado toda su Persona en el pan y en el vino del Sacramento del Amor y de haber nutrido a sus Apóstoles con su Carne Inmaculada, se dirigió al Huerto de los Olivos, lugar que los discípulos y Judas conocían. A lo largo del trayecto que separa el Cenáculo del Huerto, Jesús enseña a sus discípulos; los prepara para la próxima separación, su inminente Pasión y para sufrir por su amor las calumnias, las persecuciones y la misma muerte; para que cada uno imite a Él, Modelo Divino.

“Yo estaré con vosotros Y vosotros no os turbéis, oh discípulos, porque la promesa divina se cumplirá; la prueba la tendréis en la presente hora solemne.

Él está allí para empezar a vivir su dolorosa Pasión, pero más que pensar en sí mismo, se desvela por vosotros.

¡Oh, que inmensidad de amor encierra aquel corazón!… Su rostro denota tristeza y amor al mismo tiempo; sus palabras emanan de lo más profundo de su Corazón. Él habla con profusión de afectos, infunde valor, consuela y promete confortando, explica los más profundos misterios de su Pasión.

Siempre, ¡oh Jesús!, me ha conmovido el corazón este pasaje tuyo del Cenáculo al Huerto, por la expansión de un amor que se profundiza y se funde con sus amantes, para desahogar un amor que va a inmolarse por los demás, para rescatarlos de la esclavitud. Tú les has enseñado que no existe mayor prueba de amor que dar la propia vida por los amigos, y Tú estás ahora por sellar esta prueba de amor con la inmolación de tu vida.

¿Quién no permanece conmovido ante tan generosa oblación? Lee el resto de esta entrada

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PADRE PÍO DE PIETRELCINA

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NOVENA AL PADRE PÍO DE PIETRELCINA

DÍA 1°
Amado Padre San Pío de Pietrelcina, tú has llevado sobre tu cuerpo los estigmas de nuestro Señor Jesucristo. Tú también has llevado la cruz por todos nosotros, soportando los sufrimientos físicos y morales que te flagelaron continuamente el alma y el cuerpo, en un doloroso martirio. Te rogamos, intercedas ante Dios Todopoderoso para que cada uno de nosotros sepa aceptar las pequeñas y grandes cruces de la vida, transformando cada individual sufrimiento, en un seguro vínculo que nos lleve a la Vida Eterna.
Pide por nosotros, confiamos en tu intercesión y en que nos alcanzarás de Dios las gracias que estemos necesitando. Te lo suplicamos por Jesucristo nuestro Señor, amén.
Padre Pio, míranos con bondad y alcánzanos de Dios Padre, imitar tus ejemplos y palabras, para que nosotros podamos huir siempre del pecado y ser ejemplos vivos del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.

CREDO
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

PADRE NUESTRO

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

AVE MARÍA

Dios te salve María, llena eres de gracia, el señor es contigo, bendita Tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

JACULATORIA

Jesús, María, Os amo, salvad almas.

GLORIA

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

DÍA 2°
Santo Padre San Pio de Pietrelcina, tú que estas cerca de nuestro amadísimo Padre Celestial, y has recibido la santidad y la gracia para resistir las tentaciones del maligno. Tú has sido golpeado por los demonios del infierno, que quisieron convencerte a abandonar tu camino de santidad. Te pedimos que ruegues a Dios por nosotros, para que con tu ayuda y con la de Nuestro Señor, encontremos la fortaleza espiritual para renunciar al pecado y para conservar la fe hasta el día de nuestra muerte.
Pide por nosotros, confiamos en tu intercesión y en que nos alcanzarás de Dios las gracias que estemos necesitando. Te lo suplicamos por Jesucristo nuestro Señor, amén.
Padre Pío, tu naciste en el seno de una familia pobre, trabajadora y profundamente cristiana, alcanzanos de la Providencia Divina un trabajo digno que haga posible el crecimiento humano y cristiano, de las familias de nuestra patria. Roguemos al Señor.
(REZAR EL CREDO, PADRE NUESTRO, AVE MARÍA, JACULATORIA Y GLORIA)

DÍA 3°
Virtuoso Padre San Pío de Pietrelcina, tú has querido muchísimo a Nuestra Señora; quien cada día te concedió gracias y consuelos que solamente ella podía alcanzar de su hijo Jesús. Te suplicamos ruegues por nosotros a la Virgen Santa y pongas en sus manos nuestros pecados y nuestras frías oraciones, para que como en Cana de Galilea, por intercesión de María, Jesús nos conceda llegar a la santidad y a la vida eterna.
Pide por nosotros, confiamos en tu intercesión y en que nos alcanzarás de Dios las gracias que estemos necesitando. Te lo suplicamos por Jesucristo nuestro Señor, amén.
Padre Pío, tú que respondiste tempranamente a la vocación con que Dios te llamó a la vida religiosa, por tu intercesión alcanza a la Iglesia, muchos santos, religiosos y religiosas, que sean dignos de santidad en medio del pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
(REZAR EL CREDO, PADRE NUESTRO, AVE MARÍA, JACULATORIA Y GLORIA) Lee el resto de esta entrada