Archivos Mensuales: enero 2013

CONSAGRACIÓN MATUTINA AL ESPÍRITU SANTO

Santísimo Espíritu, yo te consagro cada momento de este día. Abre mi corazón a Tus inspiraciones. Aliéntame a hacer la Divina Voluntad de Dios.
Amén.

“Cuando comiences el día de esta forma, el Espíritu Santo estará contigo y te guiará. No temas ninguna consecuencia del día, pues estarás bajo Su protección.” (Nuestra Señora, 3 de Enero de 1998.)

Consagración de las Familias al Sagrado Corazón de Jesús y al Doloroso e Inmaculado Corazón de María

Santísimos Corazones de Jesús y de María, unidos en el amor perfecto, mírennos con misericordia y cariño. Consagramos nuestros corazones, nuestras vidas y nuestras familias a Ustedes bajo la poderosa intercesión de San José. Conocemos que el ejemplo bello de Su hogar de Nazaret fue un modelo para cada una de nuestras familias. Esperamos obtener, con Su ayuda, la unión y el amor fuerte y perdurable que nos dieron. Que nuestro hogar sea lleno de gozo. Que el afecto sincero, la paciencia, la tolerancia, el respeto mutuo y el perdón de corazón, sean dados libremente a todos. Que nuestras oraciones incluyan las necesidades de los demas, no solamente las nuestras. Y que siempre estemos cerca de los sacramentos. Bendigan a todos los presentes y también a los ausentes, tanto los difuntos como los vivientes; que la paz esté con nosotros, y cuando seamos probados, concédannos la resignación cristiana a la Voluntad de Dios. Mantengan nuestras familias cerca de Sus Corazones; que Su protección especial esté siempre con nosotros. Sagrados Corazones de Jesús y de María, escuchen nuestra oración.

Amén.

 

Consagración al Doloroso e Inmaculado Corazón de María

Oh Corazón Inmaculado de María, por tu perfecta comunión de amor con el Corazón de Jesús, eres la escuela viviente de total consagración y dedicación a Su Corazón. En tu Corazón, Oh Madre, queremos vivir para aprender a amar, sin divisiones, al Corazón de Jesús; a obedecerle con diligencia y exactitud; servirle con generosidad y a cooperar activa y responsablemente en los designios de Su Corazón. Deseamos consagrarnos totalmente a tu Doloroso e Inmaculado Corazón que es el camino perfecto y seguro para llegar al Corazón de Jesús. Tu Corazón, es también refugio seguro de gracia y santidad, donde nos vamos liberando y sanando de todas nuestras oscuridades y miserias. Deseamos pertenecer a tu Corazón, Oh Virgen Santísima, sin reservas y en total disponibilidad de amor a la voluntad de Dios, que se nos manifestará a través de tu mediación maternal. En virtud de esta consagración, Oh Inmaculado Corazón, te pedimos que nos guardes y protejas de todo peligro espiritual y físico. Que nuestros corazones ardan con el fuego del Espíritu como arde tu Corazón. Que unidos a ti, que eres la portadora por excelencia de Cristo para el mundo, y ungidos por el poder del Espíritu Santo, seamos instrumentos para la Gloria de Dios y para la salvación de las almas.

Amén.

(San Luis-María Grignion de Montfort)

Consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Señor Jesucristo, Redentor del género humano, nos dirigimos a tu Sacratísimo Corazón con humildad y confianza, con reverencia y esperanza, con un profundo deseo de darte gloria, honor y alabanza. Señor Jesucristo, Salvador del mundo, te damos las gracias por todo lo que eres y todo lo que haces. Señor Jesucristo, Hijo de Dios Vivo, te alabamos por el amor que has revelado a través de Tu Sagrado Corazón, que fue traspasado por nosotros y ha llegado a ser fuente de nuestra alegría, manantial de nuestra vida eterna. Reunidos juntos en Tu nombre, que está por encima de todo nombre, nos consagramos a tu Sacratísimo Corazón, en el cual habita la plenitud de la verdad y la caridad. Al consagrarnos a Ti, los fieles (persona o de lugar) renovamos nuestro deseo de corresponder con amor a la rica efusión de tu misericordioso y pleno amor. Señor Jesucristo, Rey de Amor y Príncipe de la Paz, reina en nuestros corazones y en nuestros hogares. Vence todos los poderes del maligno y llévanos a participar en la victoria de tu Sagrado Corazón. ¡Que todos proclamemos y demos gloria a Ti, al Padre y al Espíritu Santo, único Dios que vive y reina por los siglos de los siglos!

Amén.

(Santa Margarita María Alacoque)

EFESIOS 6. 10-18

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Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con la fuerza de su poder.  Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio. Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio. Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos.  Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza.  Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz.  Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno.  Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.  Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animadas por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos.

 

 

PODEROSA ORACIÓN DE SELLAMIENTO

 

Señor Jesús: Sella con tu Sangre, mi cuerpo, mi alma y mi espíritu.

 Cubre con tus llagas, mi cuerpo, mi alma y mi espíritu y lávame con el agua de tu costado, mi cuerpo, mi alma y mi espíritu, para que este día sea positivo en ti y me libres a mí y a mi familia de las asechanzas del enemigo del alma en cualquiera de sus manifestaciones. Amén Señor (3 Veces)

 

Oración a San Miguel por la conversión del Mundo

San Miguel Arcángel, Poderoso Príncipe Jefe de los Ejércitos Celestiales, que fuiste el primer humilde de los seres creados, para la mayor gloria de Dios te pedimos intercedas por la conversión del Mundo.

Tú que eres Gran Celador del Honor de Cristo, purifica y presenta nuestro pedido a su Santísima Madre: su palabra es Ley en el Reino de los Cielos. Agradecidos por tu precioso oficio y dignísima intercesión, te saludamos en el Señor.

 ¿Quién como Dios?

Nadie como Dios.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Breve oración a San Miguel por la Iglesia

Bendito sea San Miguel,

que con ardor inaudito,

de ¡Quién como Dios! al grito,

ha destronado a Luzbel.

Desde tu alto dosel,

protege a la Iglesia santa,

que angustiada levanta

suplicante su clamor.

Hiere a Satán y al error,

que hoy de nuevo se levantan.

ROSARIO A JESÚS SACRAMENTADO

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Se empieza con un Credo, un Padrenuestro, y después se dice: 

“Yo Soy el Pan Vivo bajado del cielo, que se quedó con vosotros en cada Hostia Consagrada”.

 Se continúa diciendo: “Bendito y Alabado, sea Jesús Sacramentado”.

 Se Contesta: “Sea Jesús Bendito y Alabado” (10 veces).

 Al terminar cada decena se reza: Gloria al Padre…

 Padrenuestro y se vuelve a iniciar: “Yo Soy el Pan Vivo bajado…” Así hasta completar cinco decenas.

 Al terminar el rosario se dice la siguiente jaculatoria: “Jesús Sacramentado, sed de todos querido y adorado. Sed de todos amado oh Jesús Sacramentado” (Bendición).

 

ROSARIO AL ESPÍRITU SANTO

Se empieza con un Credo y un Padrenuestro.

 Luego se dice: “Dios Espíritu Santo”

Se contesta: “Ven en Nombre de mi Señor Jesús y en compañía de tu amadísima esposa María” (10 veces).

 Al terminar cada decena se reza un Gloria al Padre… y un Padrenuestro.

 Se vuelve a empezar: “Dios Espíritu…”

 Se hacen cinco decenas. Al terminar el rosario se dice: “Dadnos tus dones según la fe de tus siervos” (hacer petición de dones).